La crisis de opioides afecta a casi todos los sectores de la sociedad, lo que hace que la preparación y la respuesta coordinada sean esenciales. En el sector de la salud, los hospitales, las clínicas y los servicios de emergencia están en primera línea, enfrentándose al aumento de las tasas de sobredosis y a la mayor demanda de naloxona (Narcan), un medicamento que salva vidas y que revierte las sobredosis de opioides. Garantizar un suministro adecuado de naloxona, proporcionar capacitación en el reconocimiento de sobredosis y asociarse con organizaciones de salud pública son pasos clave para salvar vidas.