Las residencias de ancianos y los centros de vida asistida tienen la responsabilidad de cuidar a una de las poblaciones más vulnerables: los adultos mayores. Con el avance de la edad, aumenta el riesgo de emergencias médicas, particularmente el paro cardíaco súbito (PCS). En esos momentos, cada segundo cuenta. Los Desfibriladores Externos Automáticos (DEA) son herramientas vitales que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Sin embargo, su papel en las comunidades de jubilados a menudo se subestima. Este blog explorará por qué los DEA son esenciales en las residencias de ancianos, los beneficios que aportan y las mejores prácticas para garantizar que sean accesibles y estén listos cuando se necesiten.